
Te ciño a mis brazos
como un cuento de amor...
tejido en hilos de seda.
Te escucho,
también suspiro,
y resurge perfecta
cada día tu imagen de aire.
Las hojas amarillas que caían
hoy se aferran eternas al amor,
y se enciende la alegría
dando el sentido
entre labio y labio
a tu nombre.
Como un cuento de amor...
Se desliza
el retoño latido
de un mañana .
a tu lado.