
Me escape del bullicio mundano
ingresando a un restaurante de la zona
De pronto ingresa a este un anciano
delgado de gran altitud
apoyado en su bastón tallado de madera muy bien pulida,
su cuerpo por efectos propios de la edad tambalea...
Se apoya en la mesa próxima
y toma asiento muy lentamente
Reposa y bajo un solo aliento levanta su mano para ser atendido
El muy bien vestido y su corbata centrada perfectamente,
De pronto llegaba su pedido…
Una gran jarra de cerveza colocada frente a el
Lo toma con ambas manos y lo levanta lentamente
observándolo como un manjar
Cerrando sus ojos paladea cada sorbo siempre como si fuera el último
Volviendo la jarra a su lugar original,
elegantemente toma una servilleta y pulcramente seca su boca.
Jamás vi Tanta elegancia, jamás vi tanta sed de vida ..
Sus manos inquietas jugaban con aquella servilleta
Sin mas mediar ya una vez acabada su jarra de cerveza
Se pone de pie con una mano apoyada en la mesa
y la otra asando el bastón
Caminando dos pasos voltea, me regala una sonrisa
y su mano temblorosa se despide
Su humanidad se aleja lentamente hasta perderse de mi vista
Le agradezco a la vida el vivir este momento sublime
Lo enmarco y lo eternizo
Jamás vi Tanta elegancia,
jamás vi tanta sed de vida