viernes, 25 de marzo de 2011

Se hizo tarde

Se hizo tarde.
Ya no hubo campanada
y tuve que regresar
a prisa y cansado.

Se hizo tarde.
No pude decirles que llegabas.
No hubo nadie en el andén.
Sin recibimiento o bienvenida.

Se hizo tarde.
Ya entró la madrugada
de lloviznas en vela,
de secas, agrietadas pesadillas.

Se nos hizo tarde.
Mientras te vistes
de absoluto silencio,
de ausencia inmaculada;
en la austera celda
de éste sótano,
entre insomnios de azufre,
te espero.

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